Sinopsis
La Iglesia Ortodoxa Carismática respeta la individualidad de cada ser humano y su libertad para tomar sus propias decisiones. Cada persona es un cúmulo de valores y tesoros escondidos. En los seres humanos existen características que no son comunes en todos. El gran desafío que tiene nuestra iglesia, es ayudar al hombre a comprender el decálogo de su propia existencia, ¿quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos? La vida es mucho más que nacer, comer, crecer, reproducirse, trabajar, envejecer, sufrir y morir. Con el nacimiento se inicia la historia de nuestra existencia, la que no culmina con la muerte física. Nadie sabe con certeza en dónde pasará la eternidad por ser relativo a nuestras vivencias, sean éstas positivas o negativas.
La interrogante más compleja del género humano ha sido el porqué de su existencia. Por no encontrarle sentido a la vida, muchos recurren al escapismo, drogas, violencia, sexo ilícito, alcohol y hasta el suicidio. Algunos tienden a encerrarse en su propio mundo con la conciencia adormecida y en total enagenación de la realidad. Otros buscan la felicidad a cualquier precio sin medir consecuencias, viviendo de manera egoísta, sin importarle los demás (I de Cor. 13). La Biblia nos dice: "no hagas a otros aquello que no te gusta que te hagan a ti, ama a tu prójimo como a ti mismo; si alguno dice: yo amo a Dios y al mismo tiempo aborrece a su prójimo, el tal es mentiroso, pues si no ama a su prójimo a quien ve, tampoco puede amar a Dios a quien no ve" (I de Juan 4: 20 al 21). Para tener la capacidad de amar, tenemos que comenzar por amarnos a nosotros mismos, ¿cómo podemos dar a otros de aquello que no tenemos? primero debo tenerlo para luego darlo, no es egoísta el amarse así mismo, la clave está en el auto-conocimiento (descubrirnos a nosotros mismos). Todo ser humano lleva grabada en lo más íntimo de su ser, la huella indeleble de Dios, su Creador, sin importar si lo conoces o no (Génesis 1: 27).
El primer gran paso hacia el auto-conocimiento sería el romper con los viejos paradigmas, los estigmas y las mentiras que nos ha hecho creer la sociedad desde nuestra niñez y que han afectado el sentimiento valorativo de nuestro ser, creándonos falsos conceptos de nuestra propia persona, produciéndose así un desface en nuestra autoestima. El auto-conocimiento nos lleva a la comprensión de quiénes somos en realidad, nos ayuda a entender el propósito Divino en nuestras vidas, a la activación de nuestra fe y el despertar de nuestra conciencia. Sólo así estaremos en capacidad de discernir que la máxima expresión de Amor de Dios hacia el hombre, radica en la Auto-Inmolación Redentora de nuestro Señor Jesucristo (Juan 3: 16), que da inicio en nosotros a un inmediato proceso regenerador, que nos permite el acceso al Reino de Dios (Efesios 3 vs. 14 al 21).
Si sientes el llamado de Dios y estás interesado en formar parte de una familia religiosa que se ocupe de ti, entonces apreciarás conocer más de la Iglesia Ortodoxa Carismática.

Mons. Constantino
Arzobispo Regente

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