TESTIMONIO DE LA HERMANA JORAIKA RAMOS
Queridos lectores, Dios les bendiga grandemente.
Es para mi un placer poder dejarle saber por este medio lo que me sucedió por desobedecer la voz de Dios y alejarme de sus caminos cuando ya le conocía y era un vaso en sus manos.
Cuando ya había conocido del Señor, llegó un momento en mi vida que me aparte de sus caminos y comencé a vagar por el mundo, a revolcarme de nuevo de donde El me había ya sacado y con sus preciosas manos me había hecho una vasija útil, pero por mi desobediencia, esa vasija se hecho a perder.
Cuando aun estaba en sus caminos yo sentía que algo andaba mal y comencé a pedir ayuda porque ya no tenía las fuerzas para batallar con lo que me estaba pasando en mi vida. Quiero decirte que no recibí la ayuda necesaria. Pero un día llego un ungido de Dios y me dijo “sierva toma el manto y golpea las aguas como lo hizo Eliseo, cuídate que el Diablo te esta zarandeando”.
Amigo y hermano lector eso para mi fue muy duro porque ya yo no tenia las fuerzas para tomar el manto espiritualmente y golpear las aguas. Me fui alejando y me aparte de sus caminos. Comenzó el enemigo hacer de las suyas y fui echando hacia atrás en todas las partes.
Comencé a tener problemas con mi esposo, mi hogar poco a poco se estaba destruyendo, pero quiero decirte que vinieron a mi siervos de Dios y me hablaban pero yo no quería escuchar, hasta hubo alguien que me dijo acuérdate como Dios te usaba en la predicación y mi respuesta fue, yo ni voy a predicar mas su palabra.
Estaba bien rebelde con quien realmente nunca me ha hecho mal, al contrario siempre me cuido y me salvo de una muerte segura. Mi madre siempre me estaba hablando de Dios y yo no hacia caso, pero quiero que sepas que en lo mas profundo de mi, había un dolor y un quebrantamiento porque me hacia falta sentir a Dios en mi vida, sentir como me hablaba y me administraba, pero yo como una necia no quería reconocerlo. Una vez salgo con mi esposo en motora y mi madre siempre me decía que tuviera cuidado. Salí a pasear ese día con mi esposo y unos vecinos. Pero mi hermano, ya hacia como algunos 15 minuto que habíamos salido, cuando de momento vino a mi mente, como mi cuerpo se salía de la motora y caía en la calle, y querido lector me vi muerta en esa visión. Yo conocía como Dios me mostraba las cosas antes que pasaran y yo sabia que era una visión lo que yo había tenido, comencé a temblar y le dije a mi esposo vamos para la casa. Cuando llegue mi hermana me dijo prepárate, mami llamo y no te espera nada bueno.
A pesar de todo lo que pase no hice caso y vuelvo y me voy para casa de una amiga y mi esposo me lleva con los vecinos en motora. Cuando ellos me llevan a casa de mi amiga que regresan para sus casas el vecino tiene un accidente y queridos lectores la esposa del vecino que iba con el, se salio de la motora al impacto del accidente y cae en la calle y esta joven comienza a convulsar y es llevada a emergencia y es puesta en intensivo.
Mi esposo me llama por el celular y me lo dice y yo no lo podía creer y sentí una voz que me dijo eso no era para ella, eso era para ti. Llame a mi madre y se lo dije porque mi madre es una mujer de oración y ella me dijo lo mismo, eso no era para ella, eso era para ti. Y comenzó mi madre a contarme como ella tuvo que interceder por mí, porque ella pudo ver la misma visión que yo, ella vio como yo había quedado muerta en la calle. Ella pudo escuchar ambulancia e intercedió por mí con llanto y suplica a Dios y por esta madre que gimió delante de la presencia de Dios, yo puedo estar de nuevo en los caminos de Dios y estar viva contándote esta experiencia inolvidable.
Al otro día mi madre va al hospital y ora por esta joven y Dios bajo su misericordia la levanta y desaparece los cúavulos que ella tenia en su cabeza y es dada de alta en unos días.
Quiero decirte que cuando Dios te advierte de peligros no dudes ni juegues, por que Dios es amor, pero también es fuego consumidor. Y cuando Dios tiene propósitos con alguien, El lo trae a sus caminos como sea.
En una ocasión un profeta de Dios le dijo a mi madre, ella me va a servir aunque sea en cama. Y hermanos y lector que en este momento estas leyendo estas líneas, pase por muchas antes de venir a sus caminos de nuevo y ahora le sirvo a mi Dios y aunque en luchas y pruebas vienen a mi vida, no dejo a mi Dios, porque El lo que me ha hecho es bien, lo amo y seguiré haciendo su voluntad.
Amigo y hermano quiero decirte, no espere pasar por situaciones, por ser desobediente haz caso al llamado de Dios y deja que Dios te use como el así quiera. Acuérdate que con Dios nunca perdemos al contrario ganamos una preciosa salvación y no dejes que nadie te la quite.
Bueno espero que este testimonio haya tocado tu vida y decidas dejar a un lado el orgullo y dejes que Dios cumpla su propósito en ti.
Que Dios les bendiga y hacia adelante, y acuérdate,
"…Retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona"
Apocalipsis 3: 11
Tú hermana en Cristo,
Joraika Ramos

