Iglesia Pentecostal "Puerta De Sanidad", Inc.
"Esta es puerta de Jehová; por ella entrarán los justos." Salmo 118: 20

REGLAS GENERALES

La Iglesia es la agencia de Dios para propiciar el crecimiento del creyente. También provee el ambiente para la hermandad, la confraternidad, la armonía y la adoración de los hermanos juntos, que son la familia de la fe (Gál. 6: 10; Ef. 2: 19; Sal. 133).

La Iglesia fue establecida y constituida por el Señor Jesucristo mismo para que existiera siempre y para que fuera acogiendo en su seno a todos los que El va salvando.

La Palabra de Dios ordena el que nos congreguemos (Heb. 10: 23-25). También ordena la sumisión y la obediencia al pastor y a su consejo y orientación

(Heb. 13: 7, 17). Todo esto implica que cada creyente debe tener una iglesia local y un pastor.

Cuando nosotros nos convertimos al Evangelio de Jesucristo y lo aceptamos como nuestro Salvador personal, vinimos a ser súbditos de su reino, de su gobierno y de su imperio.

El reino de Jesucristo tiene ley y orden, más que cualquier otro reino, gobierno o imperio, por que a Dios le gusta y exige el orden. De la misma manera que en un estado, pais o nación hay leyes que cumplir para que haya orden y subsistencia, en el reino de Jesucristo sucede lo mismo.

La iglesia es el reino de Jesucristo y la iglesia tiene su gobierno y ese gobierno le impone responsabilidades a cada uno de sus miembros ( Fil. 3: 20).

De ahi que nada más justo que cada creyente cumpla con las responsabilidades y requisitos que pide el reino de nuestro Señor Jesucristo que es su obra, su iglesia.

A continuación estaremos mencionando las responsabilidades que deben de cumplir cada miembro de la IPPS recordando que somos el reino de Jesucristo:

  1. Cada miembro debe ser leal a su iglesia local (Heb. 10: 25). Ser leal implica amarla y hablar bien de ella, de su gente, sus lideres y de su pastor.
  2. Cada miembro debe tener comunión con los hermanos (1 Jn. 1: 17).
  3. Cada miembro debe de proteger y de defender a través de una vida de consagración el buen testimonio de la iglesia (Rom. 6: 1, 2, 12, 13).
  4. Cada miembro debe de tener una vida de oración, en la cual ore por sus hermanos en la fe, por sus lideres en fin por toda la familia de la fe (Ef. 6: 18; Fil. 4: 6; Stg. 5; 14,15).
  5. Cada miembro debe tener un concepto humilde de su propia persona en comparación con los demás miembros de la iglesia (Mrc. 10: 42-45; Lc. 17: 10; Rom. 12: 17- 20).
  6. Cada miembro debe de comprometerse a asistir y participar en toda actividad como: retiros, ayunos, vigilias, clases bíblicas, cultos regulares, culto de oración y campañas (Sal. 84: 1, 2, 10; Sal. 133: 1; Mrc. 11: 15; Lc. 2: 41-49; Hch. 2: 41-42; 3: 1; 1 Cor. 14: 26; 1 Tim. 3: 1-8; Heb. 10: 23-25.).
  7. Cada miembro debe de ser un fiel cumplidor de las leyes civiles y estar sujeto a toda autoridad. (Rom. 13:1-8; Tit. 3:1; Ef. 6:5-8; 1 Pd. 2:13-18).
  8. Cada miembro debe de saber y estar de acuerdo que las ofrendas y los diezmos dados para la obra son bajo su propia voluntad, ya que no estan obligados a darlas. Además queremos dejar en claro que dichas ofrendas y diezmos dados no son reembolsables por ninguna causa. (Mal. 3:10).

Reglas De La Santificación

Cada creyente en Cristo está llamado a buscar la santidad interna como la externa (Heb. 12: 14). La santidad es apartarse para Dios. Santidad es pureza y limpieza espiritual.

La santidad es llevada a cabo en la vida del creyente por medio del Espíritu Santo. Este nos ilumina, nos redarguye y nos crea conciencia de aquello que estamos haciendo y que no es agradable a Dios ni conveniente para nuestro progreso y crecimiento espiritual y nos vamos apartando de dichas cosas y acciones.

El creyente se debe apartar de toda iniquidad (2 Tim. 2: 19). Iniquidades son todas aquellas cosas que nos separan de Dios, en otras palabras los pecados.

La santificación del creyente es un proceso que se opera en el interior de la persona y se proyecta o refleja en el exterior a través de su conducta, su forma de vivir y su protagonismo como siervo del Señor.

A continuación estaremos mencionando varios puntos en los cuales el creyente puede reflejar la santidad. Cada miembro refleja la santidad…

1.  Cuando deja de hacer obras malas (1 Cor. 6: 9-11).

2.  Cuando la vida matrimonial está a tono con la Palabra de Dios (1 Cor. 7: 12-15; Heb. 13: 4; Ef. 5: 22-23; 1 Ped. 3: 1-7).

3.  Cuando muestra su nuevo nacimiento en toda su manera de vivir (Gn. 35: 24; Os. 2: 13; Jer. 4: 30; Is. 3: 16-20; 1 Ped. 1: 14-16).

4.  Cuando muestra su amor hacia los demás (1 Jn. 2: 9-11).

5.  Cuando refrena su lengua (Stg. 3: 1-12).

6.  Cuando cuida sus conversaciones (1 Tim. 4: 12; 1 Ped. 1: 15; 1 Cor. 15 33)

7.  Cuando su vestir es decentemente, con pudor y moderación (1 Ped. 3: 1-7; Heb. 12: 14; 1 Ts. 5: 23; 1 Tim. 2: 9-11; 1 Tim. 3: 2-13; 1 Cor. 11: 10-16; Det. 22: 5).

  • Además cada creyente debe de recordar que la desnudez de una persona es algo vergonzoso. Por lo tanto la santidad debe de seguir lo establecido por Dios en su Palabra (Biblia).

A. Interior

  • Amarás al Señor de todo corazón y a tu prójimo como a ti mismo. No andaremos en chismes, en pleitos, en iras, ni en contiendas, ni en divisiones, etc.  (Det. 6: 5; 11: 1; Lev. 19: 18).

B.  Exterior: (1 Ts. 5: 23; Heb. 12: 14; 1 Ped. 3: 1-7)

  • El hombre y la mujer cuidarán su forma de vestir, de comportarse, etc. ya que debemos de recordar que todo lo que realizemos debe de ser bajo el criterio de un siervo y una sierva de Dios.  En todos los aspectos debemos de cuidarnos de aquellas cosas que atenten con el testimonio del Evangelio.  Recordemos que debemos de marcar la diferiencia y decirle al mundo que verdaderamente hemos tenido un encuentro con Dios y que el ha cambiado nuestra vida en todos los aspectos de la palabra cambio.  (2 Cor. 5: 17).

8.  Al no amar las cosas del mundo (1 Jn. 2; 15-17; Stg. 4: 4; Jn. 17: 14-17).

9.  Cuando se aparta de todas las actividades sociales que atenten con el testimonio del Evangelio.  (Det. 18: 9-12; Lev. 19: 31; Ecl. 2: 1-11; Is. 8: 19-22; 2 Cor. 6: 17 y 7: 1; 2 Tim. 2: 4-5; 1 Jn. 2: 15-17; Apoc. 21: 8 y 22: 15).

10.  Cuando muestra una actitud de obediencia y sumisión (1 Tim. 2: 1-3; Judas 8; Heb.13: 17; 1 Sam. 15: 22).

11.  Cuando la mujer no luce masculina ni el hombre afeminado (Gn. 2: 21-24; Det. 22: 5; Rom. 1: 26-27; 1 Cor. 6: 9-10).

12.  Cuando honra a Cristo y el testimonio cristiano (Hch. 11: 26; 2 Cor. 5: 17).

En la obra de la santificación existen por lo menos cuatro (4) fuentes que son las que contribuyen a que se opere en nosotros este proceso de santificacion, y estas son:

  1. La sangre de Jesucristo (1 Jn. 1: 7; heb. 10: 10, 18; 13: 12; Hch. 20: 28; Rom. 3: 25; 5: 8-9).
  2. El Espíritu Santo (Rom 15: 16; Jn. 14: 16-17, 26; 1 Cor. 6: 11, 12; 2 Tes. 2: 13; 1 Ped. 1: 2).
  3. La Palabra de Dios (Sal. 1; Sal. 119: 9, 105; Jn. 15: 3; 17: 17; Ef. 5: 25-27; Jn. 5: 39)
  4. La oración (Mt. 26: 41; Lc. 22: 39-46; 1 Tim. 4: 5).

También en este proceso hay que admitir que el hombre tiene que hacer una parte importante y es buscar, anhelar y apartarse para Dios (Rom. 12: 1-2; 2 Tim. 2: 21-26; Heb. 12: 14; Fil. 3: 13-14; 2 Tim. 2: 15; Heb. 11: 24-27).
© 2008


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